Hacia un itinerario de aprendizaje sólido para el teleformador: la propuesta del Programa EVA
Las
sociedades contemporáneas se enfrentan a la mayor oleada informativa de todos
los tiempos. Las nuevas tecnologías han facilitado una infraestructura capaz de
soportar un influjo de contenidos, noticias y teorías que parece cuasi infinito.
Lejos de detenerse en este punto, el ser humano ansía nuevas etapas en la
constante escalada hacia la excelencia.
El mundo
empresarial también evoluciona en busca del éxito, de nuevas fórmulas y conocimientos que potencien sus logros.
Entendiendo el talento como la «capacidad de hacer las cosas obteniendo
resultados extraordinarios…» (Fernández, 2007).
Efectivamente,
en el mundo de los negocios se busca el resultado, la eficiencia y la eficacia,
el objetivo cumplido y, en definitiva, se busca el talento. Dentro de esta
filosofía de empresa también nos encontramos con otro concepto fundamental en
el camino hacia el exito, «las competencias profesionales».
Las competencias profesionales son «las respuestas profesionales que una
persona da a los requerimientos de su
puesto de trabajo» (Aneas, 2003). Extrapolando esta idea a todos los ámbitos de
la vida, podemos decir que las competencias son aquellas habilidades específicas
que tienen las personas y que utilizan para llevar a cabo acciones concretas.
Dentro del marco empresarial, los gerentes intentan asimilar las nuevas
corrientes de información que refuerzan el entrenamiento de los trabajadores
como vía para potenciar el rendimiento del negocio.
Toda esta vorágine de cambios afecta de forma directa a la vida de las personas.
Las sociedades se enfrentan a un pulso infinito contra el tiempo y esto afecta
directamente al
estilo de vida que conocemos. Los modelos familiares también se ven afectados
por esta metamorfosis general que se debe tener en cuenta cuando hablamos de la
evolución de
las sociedades y en definitiva del aprendizaje.
El ser
humano aprende desde que nace, es una habilidad innata que se prolonga a lo
largo del ciclo vital. En el contexto empresarial se aboga por el entrenamiento
de
competencias para el enriquecimiento del capital humano.
Las nuevas metodologías pedagógicas favorecen en gran medida la variable
flexibilidad. Hablamos por tanto de la fusión de los mecanismos tecnológicos
con la pedagogía
y las herramientas de aprendizaje. El e-learning facilita el entrenamiento de
las habilidades y competencias desde la distancia y a través de las TIC. Este
aprovechamiento de
recursos parece la vía más lógica, y potencia de forma exponencial la
flexibilidad que tanto se valora.
El e-learning es «aquella formación y aprendizaje facilitado a través de la
tecnología de redes, Internet y las TIC en general, posibilitando el acceso a
recursos y contenidos
de manera inmediata» (VV. AA., 2008a). El e-learning, tal y como se concibe hoy
en día, no es exclusivo de la formación a distancia, sino que puede ser utilizado
en contextos corporativos, como complemento a la formación presencial, etc. En
definitiva, «formarse a través del e-learning no comporta necesariamente tener
que encontrarse en zonas alejadas geográficamente o no poder acceder a otro
tipo de formación, sino que su elección se basa fundamentalmente en el
potencial que las TIC aportan a la formación y a los nuevos estilos de
aprendizaje asociados a las metodologías desarrolladas dentro de estos entornos»
(VV.AA., 2008b).
El papel del alumno también se ve modificado dentro de esta espiral de
saturación y estrés. Es necesario conceder un estudio significativo al objeto
de entrenamiento, recogiendo a su vez la información necesaria para definir un modelo
pedagógico adecuado a dicha situación,
esto es, ¿qué queremos hacer? y ¿cómo hacerlo?La figura del tutor/formador adquiere mayor relevancia dadas las
problemáticas existentes en la sociedad moderna, a saber: falta de tiempo,
desmotivación, pasividad, estrés… etc. Por tanto, en este camino hacia la
excelencia sigue siendo necesario un sistema de aprendizaje permanente que se ajuste
a las necesidades reales y que además esté guiado por profesionales con las
habilidades y aptitudes necesarias.